Desde 2008, Televisa
nos ha traído al canal 2 esta serie televisiva llamada “La Rosa de Guadalupe”,
donde incursiona un drama de la actualidad con la religión.
Actualmente
el programa es transmitido de lunes a viernes con un horario de 18:00 a 19:00
por el canal 2; se encuentra en el top 10 de los programas televisivos más
vistos en México, excluyendo que también tiene una gran audiencia en 11 países
de América.
Al darnos cuenta que el programa ha
permanecido casi una década, vemos que ha estado integrado a una generación, “educando”
valores a la sociedad mexicana y quizá en todo Latinoamérica. Pero, ¿qué es lo
malo de su permanecía en televisión? Eso mismo, la manera de educar a los jóvenes
de hoy en día, tomando temas actuales, volviéndolo un episodio con ideas que
llegan a ser inverosímiles para muchas personas que tienen conciencia.
“Es un programa que en lugar de
fomentar una reflexión para la juventud de ahora sólo ínsita a que lo pongan en
práctica”. Guadalupe Valenzuela, 19 años.
| Foto por Televisa |
Es cierto que la nueva generación se
ha adelantado a cosas que van más allá de su intelecto, pero la serie no les
ayuda a que identifiquen lo real de lo imaginativo. Cada episodio es una
situación que llega hasta causarte risa por lo tonto del problema, pero eso no
solo los niños se lo creen, también los padres de familia que ven el programa,
haciendo crecer a una sociedad con miedo, ignorante de la realidad. Al igual,
los menores ponen en práctica todo lo que están viendo porque los padres creen
que si la televisión te lo ha ensañado es lo correcto.
Pero nosotros no necesitamos ese
programa lleno de cosas sin sentido, necesitamos que se nos eduque con otras
cosas, más información sobre el pueblo mexicano, qué está pasando con nuestro
país, generar a los niños motivación para ser imaginativos, crear buenos
valores; quizá esto se fue de las manos y ya necesitamos otro tipo de
educación.
¿Será
que aún requerimos que este programa siga al aire para enseñarnos lo
innecesario?